Imagínate que una noche tranquila de repente te molesta el sonido de tu impresora que estás en la habitación de al lado imprimiendo algo que nadie pidío. Cuando echas un vistazo, ves que lo que está imprimiendo es un folleto que te anima a suscribirte a un canal de YouTube famoso.
Unas horas más tarde, la impresora repentinamente escupe un anuncio de una compañia que promete publicitar productos a través de impresoras y luego comienza a imprimir incesantemente documentos con un contenido sin sentido y en su mayoría, dudoso. ¿Qué está pasando? Alguien ha hackeado tu impresora.